Si bien respecto a otras ediciones hubo una merma de la cantidad en la partida, una vez más e ininterrumpidamente, año tras año, las 1000 Millas Sport es el evento de mayor cantidad de inscriptos, mayor cantidad de extranjeros, mayor cantidad de sport pre guerras, mayor cantidad de Bugatti, Ferrari, Aston Martin, Porsche, Jaguar, Alfa Romeo , la mejor hospitalidad y escenario por encima de cualquier otro evento.
Así vino siendo hasta este año y de todas maneras el CAS entendió que había que tomar un golpe de timón y realizar un evento mejor para retomar al camino que la llevó a ser lo que es y volver a crecer.
Si se tiene en cuenta que las 1000 Millas Sport ya era exitosa y siempre fue “el” evento del año, un golpe de timón de 180 grados era una jugada arriesgada. Los cambios, en mayor o menor medida, atacaron todos los puntos de una vez, decisión difícil, osada y con gran coraje. Está claro que había más para perder que para ganar.
Desde el inicio mismo en la verificación se empèzaron a notar los cambios. Más ordenada, agíl, dinámica y con una organización con el foco puesto en la atención al participante.
Esta mayor presencia de la organización se noto mucho más una vez comenzadas las etapas, tanto en el recorrido, las paradas y las pruebas.
Un recorrido que gracias al operativo de seguridad diagramado contuvo al participante como al público en general que transita por las mismas rutas. Gran apoyo de las autoridades para poder realizar nuevas e inéditas series de pruebas en distintos lugares, reclamo sistemático generalizado de los “comptetivos” en los últimos años.
Hospitalidad de mayor nivel. Recibiendo a los participantes, ordenando los estacionamientos en las nuevas locaciones elegidas con gran acierto, detalladamente ambientadas según el escenario, y con una grastronomía en general exquisita y variada; quizá por demás abundante.

La competencia también quedará en la memoria, ya que como poca veces hasta el último PC no se sabía quien podía ganar entre los mejores exponentes de la especialidad, una vez más presentes en las 1000 Millas Sport. Finalmente solo 6 puntos de distancia hubo entre el primero y el tercero.
Juan Tonconogy y Barbara Ruffini con Riley Sprite se impusieron a la adversidad de un error en la última etapa e igualmente lograron imponerse por escasísimo margen sobre Lopez-Gourovich con el Delage DM, relegando al tercer puesto a Erejomovich-Llanos con el AC 16/80 Comp Sport quienes puntearon en gran parte de la carrera.
No solo por esta definición quedará grabada en la memoria, el triunfo de Tonconogy marca su sexta victoria y así el record de ser el mayor ganador de la historia de las 1000 Millas Sport.

Los participantes se sintieron muy a gusto con la organización, sumado a un clima inigualable durante los tres días del evento, dieron como resultado un año para recordar.

Gracias a la generosidad de todos los participantes, un nuevo record se alcanzo también por lo recaudado en la acción solidaria para el Banco de Alimentos.

Las 1000 Millas Sport vuelve a gozar de buena salud para encarar lo mucho que seguramente queda por hacer y en vista de la 30º edición y el 70º aniversario del Club de Automóviles Sport en 2018.

Chin Chin por ustedes, el CAS y las 1000 Millas Sport