MMS 2013 Top Ten click aquí muestra el desarrollo de la lucha por la punta de la carrera a lo largo de las 83 pruebas cumplidas durante las tres etapas.
apuntaETAPA UNO
La jornada inicial tuvo frío y lluvia. Además, por diversas causas -ajenas a la organización- fueron suspendidas seis pruebas.
Buga-Tina, venían de ganar las Pre-Mil Millas, haciendo 3,39 en veintiocho pruebas, sin descarte. Demostrando que les sobraba confianza, hicieron con la Bugatti T35A de 1926 un promedio espectacular de 2,25 en las primeras cuatro pruebas de la carrera, en Circuito Chico, en un día difícil. Es poco común arrancar con esa precisión, controlando el caudal desbordante de ansiedad en el comienzo… Recién en la última de los cuatro PCs en Los Girasoles apareció un tiempo alto –un 10– que descartaron al final de la etapa. En las cinco pruebas de 7 Lagos promediaron 3,80, no tan finos como Tonco-Berisso aunque, de inmediato, en las dos siguientes en el ripio de Dina Huapi, hicieron siete puntos menos que aquellos. En las ocho pruebas finales de Circuito Chico promediaron 3,50. Ganaron la etapa, con un promedio excelente de 2,95 y poniendo la vara muy alta. La diferencia con Tonconogy fue de 12,06 puntos con coeficiente.
Tonconogy-Berisso, arrancaron la carrera -en el Riley Sprite de 1936- un tanto altos en promedio, teniendo en cuenta su nivel habitual. El primero de los cuatro PCs en Circuito Chico fue un 10, que terminaría siendo -como en el caso de Buga– el descarte al final de la etapa. En los cuatro primes siguientes en Los Girasoles -con una subida pronunciada en 15″ y pruebas en dos rotondas- mejoraron un tanto el promedio. Pero se destaparon totalmente en 7 Lagos promediando fantásticos 1,40, en cinco pruebas. Sin embargo se complicaron en las siguientes dos sobre ripio, en Dina Huapi, cargándose con trece puntos más. La última serie del día arrancó en Circuito Chico. En las ocho pruebas hicieron 2,75, logrando bajar el promedio total. En definitiva, en la etapa inicial hicieron 3,23. En el 2012, habían ganado la primera etapa haciendo el mejor promedio, con 3,76. Por supuesto -y como es habitual en ellos y en otros- no estaban nada conformes con su producción. Sin embargo, el promedio fue mejor que el del año pasado.
En la etapa inicial terminó tercero Sánchez Zinny, con una tremenda producción arriba del Amilcar CGSS de 1927. Descartando un once, su promedio final fue de 3,73. Es fácil imaginar su satisfacción.
Cuarto resultó Dani Erejomovich cumpliendo -seguramente- uno de sus objetivos, que era promediar por debajo de cuatro en el AC 16/80 de 1938, difícil para estas pruebas. Hizo 3,91 en la primera etapa.
Quintos Scalise-Claramunt, en el Alfa Romeo 6C 1750 GS de 1931, volviendo a encarar juntos una carrera con etapas, dando la generalizada sensación de que por momentos cumplían pruebas haciendo laboratorio para un futuro no muy lejano. En definitiva, media de 4,86, con un descarte alto de 39 puntos.
Sextos se ubicaron Eliçabe-Varalla, en la Bugatti T37 de 1926, de quienes se esperaba mucho más, pero que padecieron varios inconvenientes que los alejaron de la punta. Hasta su abandono en las Pre-Mil Millas -semanas atrás- llevaban 3,62 de promedio. Eran candidatos para el premio mayor para esta Mil Millas. Finalmente promediaron 5,55, descartando 79 puntos.
En el séptimo lugar quedó Martín Castro, con el Volkswagen Karman Ghia de 1959, primero de los no pre-guerra… Suyo fue el quinto mejor promedio de la etapa, con 4,55. Muy destacada su actuación. Martín venía de obtener esa misma posición en las recientes Pre-Mil Millas.
Octavos, López-Gourovich, derrochando confianza por la brillante actuación en el reciente GP Nuvolari italiano. Promediaron 6,05 en su Delage DM de 1927. El año pasado hicieron dos pruebas en ese auto -un cero y un uno- y tuvieron que abandonar. Así que se habrán puesto contentos simplemente por haber podido completar la etapa, más allá de entrar en los primeros diez.
Novenos fueron Penone-Sparnochia, en su Porsche 911 de 1970. Debutando en el top ten de unas Mil Millas con un muy buen rendimiento: hicieron 4,64.
Décimos los Tait, que dijeron haberse tomado la etapa para entrar en calor. Promediaron 5,82, con la promesa de afinar la puntería. Como todos…

ETAPA DOS
Durante toda la segunda etapa las tripulaciones pudieron disfrutar de una jornada a pleno sol.
No fue especialmente brillante el comienzo de etapa de Buga-Tina en la Escuela de Montaña con 4,75. Pero aun así lograron penalizar 8 puntos menos que Tonconogy. En las tres de Pinar del Sol las cosas tampoco anduvieron bien, con 17 puntos en tres pruebas (5,67) frente a los 4 puntos de Tonco-Berisso. En la primera serie de Alicurá sumaron 29 puntos (4,14) con la particularidad de que fueron todas muy buenas menos una (17), que terminó yendo a descarte. En Sañico y R.I.M. solo penalizaron 3 puntos. Buena forma de llegar a la neutralización… Ya de regreso al Llao Llao, en la segunda serie de Alicurá sumaron 25 puntos en ocho, es decir, 3,13 (mejor que los 3,88 de Tonco). En las últimas pruebas en Cerro Catedral hicieron 21 puntos en cuatro (5,25), bastante más que Tonco- Berisso. De todas formas les alcanzó para conservar el primer lugar, logrando un mejor promedio final que la tripulación del Riley, con 3,59, aunque no resultó ser el mejor promedio de etapa. La diferencia con Tonconogy aumentó de 12,06 puntos a 21,96, con coeficiente.
Tonconogy-Berisso volvieron a comenzar altos en las cuatro pruebas iniciales en la Escuela de Montaña. Promediaron 6,75… y otra vez se fue el descarte en el comienzo de etapa. Esta vez fue un 11. Para la siguiente serie de tres pruebas, en Pinar del Sol deben haber desplegado todas sus antenas porque hicieron 4 puntos en tres pruebas (1,33). Luego vino la serie de siete pruebas enganchadas en Barrio Alicurá, con la temperatura francamente en ascenso. Su promedio fue de 4,00, que resultó el segundo mejor promedio, junto con Scalise. Manuel Eliçabe lograría los mejores números en esa serie, con 3,29. Antes de la neutralización, en las dos pruebas sueltas en Cruce Sañico y R.I.M. promediaron 5,50 entre las dos así que luego había preocupación en sus rostros. Hasta ese momento llevaban 70 puntos oficiales (solo que no lo sabían) equivalentes a 4,38, sin descarte. Después del almuerzo vino la segunda serie de Alicurá, con ocho pruebas enganchadas. Hicieron 3,88. Únicamente faltaban cuatro pruebas para terminar la etapa y la sensación -apoyada por los números, claro- era que iba a ser difícil que le descontaran puntos al primero. En las cuatro pruebas en Cerro Catedral penalizaron muy poco, haciendo diez puntos, equivalentes a 2,50 de promedio. Terminaron la etapa, una vez hecho el descarte, con 3,70.
Terceros quedaron ubicados Scalise-Claramunt, que promediaron 3,67 durante la etapa, en muy buena producción, ganando dos puestos.
Cuartos fueron Erejomovich-Llanos, con un promedio de 4,48, superior al de la primera etapa, aunque manteniendo el puesto. Quintos, Eliçabe-Varalla, promediando buenos 3,93 y subiendo un puesto en la clasificación.
Sextos, cayendo tres lugares, Sánchez Zinny-Tailhade, con una etapa en la que se derrumbó todo lo bueno que habían conseguido en la etapa inicial. Una equivocación en la navegación de la tercera de las pruebas en la Escuela de Montaña hizo que llegaran tarde seis segundos para cerrarla, obteniendo 100 puntos de penalización. Y además, en la prueba sucesiva se cargaron con otros 38 puntos, quizás por cumplirla totalmente desenfocados por lo que acababa de ocurrir. Además, quedaron a 44,20 del quinto, promediando 6,67.
Después de dos etapas, séptimos quedaron Castro-Salse, mostrando una consistencia remarcable. Promediaron 4,93, poco por encima de la etapa 1.
Octavos fueron Tait-Tait, subiendo dos puestos y alzándose con el mejor promedio de la etapa, con 3,33. Más tarde, el piloto deslizó, en tono de broma… ¡ahoooora me dan bola!! Se lo veía contento siendo protagonista. De todas maneras algún malintencionado le dijo: yo tan contento no estaría… ¡si no bajaste de tres!
Novenos, escalando desde el undécimo puesto de la etapa uno, los Acevedo, que lograron un promedio más acorde con su nivel, después de los 6,50 de la etapa uno. Hicieron 4,41, cerca de los cuatro redondos que suelen hacer durante el resto del año en las carreras por el campeonato. Sin embargo, el campeón vigente volvió a cometer el mismo error que tuvo en la primera etapa y que lo tiene a maltraer ya desde hace tiempo sin conseguir erradicarlo, pese a los esfuerzos de su hijo Nacho, que ya no sabe qué hacer para que no vuelva a ocurrir. En la segunda prueba de esta etapa, absolutamente concentrado en el cálculo de metros y velocidad para poder pisar con precisión… dejó de prestarle atención al conteo regresivo, equivocándose por casi un segundo, en anticipo. Probablemente no se hayan dado cuenta hasta terminar la serie de cuatro pruebas y revisar el Bora, porque las dos sucesivas fueron buenas. En la primera etapa ya se había equivocado por un segundo, pero con la variante “en retraso”. Al menos, estos episodios hicieron que no se lo extrañara tanto a LICURSI, ausente con aviso en esta edición de las Mil Millas.
Décimos, bajando dos puestos, resultaron López-Gourovich, con un promedio de 6,74, por encima de los 6,05 de la etapa uno.

ETAPA TRES
Otra vez acompañó el sol todo el día, que se puso caluroso por la tarde.
Los punteros –Buga-Tina- sumaron 28 puntos en las primeras ocho del Golf Llao Llao/Circuito Chico, equivalente a 3,50. Fue un buen promedio, pero 18 puntos planos por encima de la suma de Tonco-Berisso. En las dos del ripio de El Foyel sumaron nueve puntos… un punto más que sus rivales directos. En la primera de las tres series previstas en el Kartódromo de Lago Escondido promediaron 5,20 en cinco pruebas… y ahí la punta cambió de manos, en la forma que se describe más abajo. En las cinco cumplidas en El Maitén sumaron 18 puntos (3,60), siempre un poco más altos que los nuevos punteros. En las cuatro del Kartódromo, antes de la neutralización, penalizaron 23 puntos (5,75). Luego del almuerzo, nuevamente en el Kartódromo, hicieron también 23, pero en cinco pruebas (4,60). En las tres de la recta de Acceso Arelauquen sumaron 17 puntos (5,67) y luego de la neutralización, 15 puntos en las dos pruebas finales en Arelauquen Polo (7,50). El promedio final de la etapa fue de 4,68.
Al finalizar la segunda etapa, apenas arribados al Llao Llao, Tonconogy-Berisso, en lugar de descansar y -quizás- tirarse a la pileta para relajarse, habían decidido ir a practicar hasta volver a encontrarle la vuelta a la técnica de pisada, frustrados por el resultado de ese día. En unas diez pasadas Tonco dijo… “Ah, no era así Guille, yo estaba prestándole atención a esto pero en realidad tenía que estar enfocándome en esto otro… “. Guillermo asintió, aportó su punto de vista y se pusieron de acuerdo para el resto de la práctica. Con bríos renovados volvieron al hotel poco después. Resultó hasta conmovedor ver el grado de compromiso que tenían los dos y la energía positiva que fluía en el ambiente. En las seis pruebas iniciales de la etapa final en Golf Llao Llao/Circuito Chico, con toda la presión encima para acortar distancias, lograron un promedio de 2,17. Tremenda forma de empezar el día… En el ripio de El Foyel hicieron 8 puntos en dos pruebas. Ahora venía la primera de las tres series en el Kartódromo de Lago Escondido, pruebas que se suceden vertiginosas y en las que hay que prestar atención a no entrar torcido para que el inicio sucesivo no sea de terror. Luego de estas pruebas se pudo oír a varios de los que llevaban dos Bora encima lamentarse por las diferencias entre los dos relojes… Cuando Tonco-Berisso se zambulleron en el inicio libre del primer prime la diferencia con Buga era de tan solo 2,42 puntos con coeficiente a favor del piloto de la Bugatti.
Finalmente hicieron 11 puntos (2,20) en el kartódromo y se convirtieron en los nuevos punteros, con una ventaja de 16,42 puntos, con coeficiente.

Claro, ellos no lo sabían… así que seguían teniendo sensaciones encontradas, por momentos optimistas y por momentos sintiendo como muy difícil la remontada. En las cinco pruebas de El Maitén, continuaron implacables, haciendo sólo 9 puntos, equivalentes a 1,80!! Después regresaron al Kartódromo para cumplir con la segunda serie. En esos cuatro primes totalizaron 21 puntos (5,25), con tres tiempos excelentes y una alta, que se fue directamente a descarte. Luego de la neutralización hicieron la última serie de cinco pruebas en el Kartódromo, sumando 15 puntos, es decir, 3,00 redondos de promedio. Tan solo faltaban cinco pruebas para terminar la carrera, todas a cumplirse en Arelauquen. Como fue mencionado en la nota anterior, la presión siempre juega su papel. En las tres pruebas de Acceso Arelauquen, sumaron 21 puntos (7,00 de promedio!). Luego de una pequeña neutralización dentro del country vinieron las últimas dos… ¿Qué cuántos puntos hicieron? Catorce, es decir, otra vez 7,00 de promedio… Eso sí: hasta antes de llegar a las cinco pruebas finales en Arelauquen, Tonco-Guille llevaban 77 puntos en 27 pruebas, o sea, 2,85 de promedio… SIN DESCARTE. Y había adentro un 16. En otras palabras, en 26 de esas 27 pruebas habían promediado 2,35… Para pocos… Después vino el fin de la competencia con el último control de sellos en el Centro Cívico de Bariloche. De ahí los dos encararon para el aeropuerto para que Juan Tonco pudiera tomar un vuelo a Buenos Aires y asistir al casamiento de un amigo. ¿Qué habrán hablado los dos durante el trayecto? ¿Habrán pensado que eran los ganadores? Como fuere, de lo único que habrán podido estar seguros es de haber puesto todo de sí para intentar alcanzar el triunfo… que finalmente llegaría… ¡nuevamente!… Mirando los números de Tonconogy y los de Buga puede verse que para que cambiara la punta pasaron dos cosas a la vez: uno fue más preciso que en la jornada anterior y, al mismo tiempo, el otro no estuvo tan fino como en días anteriores. Buga sumó 145. Necesitaba un máximo de 117 puntos con el descarte para conservar el primer lugar. Así hubiera podido sumar 362,70 puntos frente a los 363,12 definitivos de Tonco. Paradójicamente, con un promedio similar al que Tonconogy realizó el día anterior (3,77 Buga; 3,70 Tonco). Y obviamente también se hubiera mantenido en el primer lugar repitiendo el promedio de la etapa dos, que fue de 3,59 (llegando a 354,90 puntos)… Bueno, pero nada de esto sucedió. Sin embargo vale rescatar el nivel que mantuvieron Buga-Tina durante las dos primeras etapas, demostrando que, aunque hace tiempo que están en el circuito, continúan con producciones de alto nivel.
Desde el sexto puesto de la etapa inicial, Eliçabe-Varalla continuaron con su remontada, alcanzado el tercer puesto final. En la primera serie en Circuito Chico hicieron asombrosos 2,00 en seis pruebas. ¡Qué placer terminar el control y ver esos números en el Bora! El promedio final al cabo de la etapa fue de 3,74. Otra vez debajo de cuatro.
Bajando un puesto, Scalise-Claramunt terminaron en cuarta posición, promediando 4,68… el mismo promedio que Buga.
Quinta posición para Daniel Erejomovich, (4,10 en la etapa) y haciendo el mejor parcial en las cinco finales en Arelauquen, con 13 en cinco (2,60).
Sexto, Sánchez Zinny, que finalmente logró completar la carrera con el Amilcar, después de algún intento frustrado. También se llevó la certeza de haber podido hacer tiempos competitivos con él, promedió 5,42 en la etapa
En séptimo lugar quedaron los Tait, promediando 4,87 en la etapa y fantaseando con los pre-war…
Octavos fueron Castro-Salse, retrocediendo un puesto. Promediaron 5,87 en la etapa, que al arrancar el día lo mostraba con Tait a solo 0,13 puntos más que ellos. Quizás esa cercanía pudo haberlo afectado en las cinco pruebas finales de Arelauquen. Mientras Tait promedió 3,40, Castro hizo 6,60.
Novenos fueron López-Gourovich, promediando 6,71, casi un calco de la etapa anterior. Tuvieron la satisfacción de haber podido completar la carrera. Y están para más.
En el décimo lugar, y bajando un puesto quedaron los Acevedo. Cerraron la carrera con 6,84 y con la promesa -suponemos- de mejorar su producción para el 2014.